martes, 20 de junio de 2017

Retrato de un hombre inmaduro de Luis Landero


Retrato de un hombre inmaduro
Luis Landero
Tusquets, 2009
En la habitación de un hospital, y en el curso de la que muy probablemente sea su última noche en este mundo, un hombre de unos 65 años le cuenta a alguien, y también a sí mismo, la historia de su vida. Dejándose llevar por el azar de la memoria y la fluidez de su propio relato, va y viene en el tiempo, rescatando, con no poco humor, las pequeñas y más significativas aventuras que vivió y que vio vivir. Porque a este hombre le ha gustado mirar siempre el espectáculo del mundo tanto o más que participar en él. Pero, como todos, conoció el amor, el sabor agridulce de la libertad, el poder, el horror, la belleza, la amistad, el absurdo, la doble conciencia y, en fin, todos los ingredientes de que está hecha la vida. Y no sólo cuenta, sino que al hilo de cada episodio busca algún sentido al viejo misterio de vivir, ahora que no hay tiempo ya de engañarse ni de rectificar. Como quien manipula las piezas para formar un puzzle, se enlazan el rápido curso vital y los remansos reflexivos, el bullir inagotable de personajes y peripecias casi siempre cómicas o kafkianas, para trazar el perfil de un hombre sesudo y a la vez infantil, responsable y a la vez arbitrario, bueno a la vez que inmoral: un retrato del hombre contemporáneo.

Me he estrenado con Luis Landero con esta pequeña novela y si algo me ha quedado claro es que este autor es un auténtico maestro de las palabras. Que en su caso no importa lo que cuenta. Es en cómo lo cuenta donde reside el principal atractivo de su obra. Leerle se convierte en un auténtico placer, aunque la historia no termine de engancharnos. Leerle es un auténtica delicia. 

... pero luego fui enemistándome con las palabras, desconfiando de ellas, de ese poder que tienen para envenenar y corromper el alma y enturbiar la mirada. ¿Me permite de nuevo un pequeño discurso? No existe, no puede existir el mirar puro, porque enseguida las palabras se meten por medio y se convierten en protagonistas. Pero, por otro lado, ¡pobres palabras! Palabras que uno creía fieles y seguras, de pronto las ves lucir en la boca o en la pluma de gente inicua, y entonces sientes una mezcla de piedad y de rencor en ellas. Y luego están los que trafican con las palabras, las que la violentan, las esclavizan, las falsean, las deforman, las mutilan, o con dos hacen una, o juegas promiscuamente con varias, dándoles trato públcio de putas callejeras. (...) Sí, hay días en que me repugna el lenguaje, los que hablan, los que oyen, los que rezan, los que blasfeman, los que callan, todos, todos por igual...
En esta novela su protagonista nos va contando las andanzas de su vida. Se encuentra ya al final de ésta, y mira hacia atrás, sin tristeza, sin pesar. Mira hacia atrás con alegría, con humor, con nostalgia. Ha tenido una vida completa, plena. Y tal y como va recordando,  se lo va contando  a la enfermera que le cuida, que le escucha pacientemente. Como nosotros. Y vamos conociéndole, no sólo él, sino también a todas aquellas personas que significaron algo en algún momento de su vida.
Quizá le cuento esto porque de mí mismo no tengo mucho que decir (mi vida no tiene apenas argumento; es sólo un amontonamiento de cosas desparejas y de poco valor), pero de la gente que he conocido me pondría a hablar y no acabaría nunca. No entiendo ese afán de conocerse uno a sí mismo y andar hurgando y como hozando en las entrañas inmundas de la identidad, a veces incluso con ayuda de profesionales. ¿Qué espera uno encontrar en ese estercolero? ¿Se imagina un epitafio que diga "Aquí yace uno que logró conocerse a sí mismo"? No, a mí lo que me parece interesante es el mundo, el asistir gratis al espectáculo de los demás. Bastante tiene uno con llevarse a sí mismo encima todos los días del año y las horas del día. ¿No crees? Bah, a la mierda el yo y sus circunstancias.

Una vida plena, llena de momentos buenos, también malos, como la de cualquiera. Pero toda vida merece ser contada, eso es lo que parece querer decir Luis Landero. Y así conocemos al protagonista de niño, con sus travesuras; de adolescente, con sus primeros amores; en el trabajo, con sus amigos... Y poco a poco vamos conociéndole, tomándole cariño. Y cerraremos el libro, pensando en que sólo es un personaje más de los tantos que conocemos en este mundo literario. Pero no. Pasan los días y sigues recordándole. Y sonriendo, recordando algunas de las situaciones absurdas que ha vivido. Y te das cuenta de que, realmente, le estás echando de menos.   

Entonces me decía: "Anda y que se jodan. Ámate a ti mismo, y acepta que ese amor es más firme y cierto que el que te inspira o le debes al prójimo. Ama a los demás con el sobrante del amor propio".

28 comentarios:

Mi tarde junto a un libro dijo...

Hola! No conocía este libro e igual lo veo en alguna librería y me voy hacia otro libro, pero la verdad es que me llama la atención lo que cuentas sobre él, así que lo tendré en cuenta para más adelante.
Besos!

Maria Vazquez dijo...

Son las novelas que no terminan de llamar, así que lo dejo pasar. Besos

albanta dijo...

Tengo ganas de estrenarme con Landerompero no encuentro momento.

MaraJss dijo...

También es un autor al que quiero leer, había echado el ojo a otras novelas suyas pero esta no la conocía. La leería con gusto.
Besos.

Marya dijo...

No estoy muy segura de que vaya a leerlo, no me parece de mi estilo. Un besote :)

mar dijo...

De Landero leí hace tiempo Juegos de la edad tardía y me gustó bastante, pero este que traes no me llama y con todo lo que tengo pendiente lo dejo pasar. Besinos.

Aglaia Callia dijo...

Hola,

No conocía este libro, pero me han gustado mucho los fragmentos que has compartido, así como lo que cuentas; creo que podría disfutarlo, así que anoto, gracias por la reseña.

Besotes.

Conxita Casamitjana dijo...

He escuchado muchas y buenas referencias del autor pero aún no me he estrenado con él, a ver si empiezo con esta novela que reseñas que me ha llamado bastante la atención.
Saludos

Aylavella dijo...

CReo que lo voy a dejar pasar, no me llama mucho y tengo mucho pendiente...
Besos

Angela Leon dijo...

Me encanta este autor. Tengo en casa Balcón de Invierno y espero que este año caiga porque hasta a mi hijo le gustó su lectura.

Bs.

Tatty dijo...

Yo no he leído nada del autor y de momento con esta novela no me animo
Besos

Manuela Entre mis libros dijo...

No he leído anda del autor y por lo que cuentas ésta podría gustarme.
Besos.

Sorokin dijo...

Leí "Juegos de la edad tardía", su primera novela, hace años, puede que más de veinte. Y no me acuerdo de nada, lo que es señal de que no me impresionó demasiado, pero, vamos, a saber. Si considero que he leído "Cien años de soledad" tres veces y que cada vez me parecía que la leía por primera vez, parece que mi memoria no está en muy buen estado.
Besos

Gerardo Vázquez dijo...

Me gusta Landero, pero no conocía este libro. Coincido contigo en que es un maestro de la palabra. El mensaje es bonito, cualquier persona resulta insustituible. Supongo que nos miramos demasiado el ombligo olvidándonos de los demás, aquellos con los que compartimos una vida y un espacio.
Saludos.

Norah Bennett dijo...

Pues yo no tuve tanta suerte conel autor, igual las novelas cortas se le dan mejor pero en mi caso tenía la sensación de que estaba leyendo palabras y más palabras que no iban a ninguna parte. Ahora mismo no creo que repita pero si lo vuelvo a hacer será con una así corta. A ver...
Besos

Cristales Rotos dijo...

Hola!!
No conocía esta novela y me llama muchísimo. Apuntada queda.

Un saludo!

Mrs. Sofia dijo...

Tengo pendientísimo a este autor. Sé que su encanto reside en su maravillosa prosa, lo cual es un elemento que a mí me encanta de la literatura, pues a veces es más importante el cómo que el qué de una historia.
Besos.

Marina Cordoba dijo...

Aun no me he estrenado con la obra de este hombre, así que tendré en cuenta tu recomendación. Besos

Inés dijo...

Tengo otra del autor esperando,a ver si me animo con él de una vez.
Un beso

Inquilinas Netherfield dijo...

Pues no me he estrenado con este autor, pero después de leer a Norah hace un par de semanas lo había dejado aparcado... y tú me vuelves a abrir el gusanillo. De empezar con él seguramente lo haga con este libro.

¡Besote!

Mientras Leo dijo...

Landero me cuesta, se me atraganta la sensación de dilatar cada cosa que relata en demasiadas líneas. No sé, no congeniamos, creo
Besos

Lady Aliena dijo...

No lo conocía, pero me parece interesante. Si se me cruza, le daré una oportunidad. Un beso.

Atalanta dijo...

De momento creo que no me animo
Besos.

Violeta J. dijo...

Tengo que confesar que no me llama mucho la atención, pero es genial que te haya gustado su forma de escribir. Hay veces que lo importante no es lo que nos cuentan sino como lo hacen.
Un beso!!!

Francisco dijo...

No me termina de convencer esta novela. Besos.

Marisa G. dijo...

Landero es fantástico. Me gusta mucho leerlo y este libro no lo conocía. Me lo anoto Margari. Besos

Ana Blasfuemia dijo...

A mí me gusta cómo escribe Landero. O al menos cómo escribía, porque hace mucho que no leo nada suyo. Y eso que me tienta mucho. Este mismo, por ejemplo :)

Un abrazo

Mere dijo...

Un hombre maduro y el relato de su vida entera... Una historia entrañable, sin duda. Las peripecias de su juventud y el puntillo kafkiano me atraen. También, esa sensación de que se trata de un hombre común, alguien con quien podríamos cruzarnos en un semáforo. Alguien con quien empatizar, uno más de entre nosotros.
Un beso